Horas abiertas: suma de todos los operarios directos × días laborables × horas al día. Si tienes 3 mecánicos, aquí se suman las horas teóricas disponibles de los 3.
Horas útiles: a esas horas disponibles se les descuenta tiempo no facturable y ausencias e imprevistos. Sirve para ver cuánta capacidad se te va por el camino.
Horas facturables: son las horas útiles una vez aplicas tiempo aprovechado, carga de trabajo vendida y rendimiento del trabajo. Es la base para entender el mínimo real de tu tarifa.
Coste por hora abierta: coste total anual dividido entre las horas abiertas disponibles. Te dice lo que cuesta tener el taller abierto durante cada hora de trabajo.
Mínimo para cubrir costes y tarifa recomendada: si no facturas todas las horas abiertas, el precio mínimo tiene que apoyarse en las horas realmente facturables. El mínimo para cubrir costes es esa cifra sin margen; la tarifa recomendada añade después un colchón de seguridad.